sábado, 2 de diciembre de 2017

Bruselas y el procés



http://www.elmundo.es/baleares/2017/12/02/5a22978122601d867a8b466a.html



Todo lo que está pasando me ha trasladado al pasado, a hace treinta años. En el soleado y luminoso Madrid de los ochenta, lo que para mí fueron tiempos de infancia y felicidad en la capital, en realidad eran los años del plomo del terrorismo de ETA.
Con el trascurrir del tiempo tuve conciencia de ello. Los simulacros de incendio del colegio en ocasiones no eran tales, sino que eran respuesta a la amenaza de bomba de turno. En la calle corríamos detrás del vehículo militar que hacía puntualmente la ronda de seguridad. Para nosotros, como niños, era un gran momento ver a esos soldados. Mirar debajo del coche o tomar medidas de precaución eran las pautas y gestos a seguir por los mayores.
En la segunda mitad de aquellos años ochenta, tocó mudanza a Bruselas. España había entrado en la OTAN hacía 3 años pero todavía no éramos miembros de la entonces Comunidad Europea, pues la entrada de España fue en 1986. La embajada española lanzó unas recomendaciones a los españoles allí afincados: quitar pegatinas y símbolos que identificaran los vehículos como españoles, además de tener que revisar los bajos de los coches.
Bélgica se había convertido por aquel entonces en santuario de terroristas de ETA huidos de la justicia. Un bufete de abogados se había especializado en técnicas jurídicas de peticiones de asilo para terroristas y de dilación de las extradiciones solicitadas por otros países europeos. Herri Batasuna decidió abrir una sucursal allí en Bruselas, que pasó a denominar herri enbaxada.
Hoy, casi treinta años después, escribo estas líneas porque todo esto me viene al recuerdo, como si fuera ayer, cuando veo que el ex president Puigdemont se ha marchado a Bruselas. He visto en la tele aquel mismo despacho de abogados que en los ochenta se dedicó a defender a los etarras huidos, hoy para defender a un ex president de la Generalitat al que se le imputan los delitos de sedición, rebelión y malversación de caudales públicos, entre otros.
El colectivo de víctimas del terrorismo (COVITE) ha recordado en un hilo de su cuenta de Twitter el trabajo que realiza este despacho de abogados, que mantiene aún a fecha de hoy la defensa de terroristas etarras y la circunstancia de que, al mismo tiempo, está llevando la defensa de Puigdemont y sus ex consellers en el expediente de EuroOrden emitido por el Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional.
Libre es el abogado de escoger a sus clientes a cambio de suculenta minuta. Lo que quiero resaltar es que el ex president pretende ser el adalid de la defensa de una mal entendida democracia cuando al mismo tiempo se hace valer de tácticas de defensa jurídica utilizadas por el entorno etarra. Y aún me sorprende más que esto no sea para sus seguidores motivo de reflexión profunda para preguntarse hacia dónde están llevando las cosas. En cualquier proyecto de vida una de las cosas más importantes es quién te acompaña. Y me pregunto: si cuando miran a su alrededor ven a Otegui y a gente de su entorno, ¿no les hace esto reflexionar seriamente? Parece que no, que al contrario parece que se embravuconan más aún si cabe. Y eso es lo que me sorprende y lo que me preocupa: que gente supuestamente de bien no se plantee estas cuestiones o que, habiéndoselas planteado, resuelvan que les da igual con tal de seguir en sus tesis de secesión y ruptura.

En Bruselas además están actuando bajo el paraguas de los partidos políticos extremistas flamencos, que apoyan lo que Puigdemont y los suyos están haciendo en España, pero que son incapaces de hacer lo mismo en su país, que es Bélgica. Claro, saben perfectamente las consecuencias judiciales que eso tendría para ellos.
Soy de los que está convencido de que con la Transición se había llegado a un punto de consenso y reconciliación en España donde todas las sensibilidades caben y son respetadas. Pero los hay que no piensan igual y que creen que pueden saltarse el Estado de Derecho, la Ley y la Constitución con tal de sacar adelante un proyecto distinto, que rompe con esa convivencia democrática. Y esto es tremendo.
Frente a esta situación, sobre todo desde el pasado 7 de septiembre (fecha de la ruptura de todo lo legal llevada a cabo en el Parlamento de Cataluña) no caben equidistancias. Hablan algunos de catalanistas frente a españolistas, pero no, por lo menos desde ese día 7 de septiembre ya no puede ser. Se trata de secesionistas frente al Estado de Derecho, la Ley y la Constitución. Y es que o se está con la Ley o se está fuera de la Ley. Que no nos engañen.
Me sorprende la nula conciencia y falta de conocimientos jurídicos de los líderes secesionistas y sus seguidores, que olvidan (o tal vez hacen caso omiso) el hecho de que están abocados a entrar en prisión por largo tiempo, pues las penas previstas en el Código Penal para estos delitos, que protegen bienes jurídicos colectivos, son de las más altas.
Y un añadido de mucha importancia: parece que para pagar todas estas cosas se están valiendo de dinero público previamente sustraído. Cesados y sin competencias por orden judicial, resulta que ahí siguen gastando el dinero de todos. La continuidad en el hecho delictivo es evidente.
Por si todo esto fuera poco resulta que los secesionistas catalanes ya nos avanzan que con su ruptura del resto de España su tarea no acaba, sino que han de seguir pues su proyecto de secesión incluye la anexión de Valencia y Baleares para crear lo que denominan els Països Catalans. Como lo oyen, clarito lo ha dicho el diputado Tardá en la primera cadena de televisión. Incluso estas tesis ya tienen eco aquí en Baleares, de la mano de partidos políticos locales como Més por Mallorca, que anuncia a bombo y platillo un referéndum sobre el tema para 2030. Por todo ello esta cuestión no nos va a ser ajena en absoluto en Baleares.
Ante todo este panorama por mi parte lo que siento no es rabia, ¡es vergüenza!

lunes, 6 de noviembre de 2017

EL “MILAGRO” DEL PACTE

El diario de referencia del mundo náutico en Baleares, Gaceta Náutica, ha tenido a bien publicarme este artículo en su apartado de "Tribunal abierta". Espero que sea de vuestro interés:



El Pacte cumple dos años de legislatura. En puertos venden una gestión pública que debo contradecir pues ocultan información y la que dan la facilitan adulterada para sacar rédito político.

Con los proyectos la postura era clara: no hacer nada hasta tener el Plan General de Puertos de Baleares. Pero han decidido eliminar de un plumazo los proyectos pendientes. Y eso a pesar de que el Estudio de Demanda, que expone cuál es el futuro de la demanda de amarres en Baleares, ya estaba listo en mayo de 2015. Su recepción formal quedó para el nuevo “III Pacte de Progrés”, pero como gobierno saliente tuvimos las conclusiones, de claro crecimiento de la flota de embarcaciones de recreo, de 29.000 barcos en 2014 a cerca de 33.000 en 2025. Unas 3.082 embarcaciones adicionales a las ya existentes y que habrá que atender en estos años. Con la planta portuaria actual es imposible.

Ocultan el Estudio de Demanda desde hace dos años. No redactan del Plan General de Puertos de Baleares como marca la Ley de Ports y, aún peor, desechan de un plumazo los proyectos pendientes. Todo un despropósito.

Con las listas de espera hacen sus números, afirmando tener más de 6.000 personas en espera, queriéndolo reducir en un 80%, para que solo queden unas 1.500 peticiones pendientes. Pero estas cifras no cuadran.

En la legislatura pasada, bajo dirección del Partido Popular, se hizo un gran esfuerzo por los funcionarios de PORTS-IB, tramitando 2.593 peticiones, otorgando 1.400 amarres y ofreciendo 1.193 más, renunciando o quedando fuera por causas normativas. La lista se redujo a 3.061 peticiones.

Para creer lo que dice el Pacte o bien en estos dos años 3.000 personas nuevas han pedido amarre o están mezclando los datos para atribuirse el trabajo realizado en la otra legislatura.

Si hasta el 2025 habrá 3.082 nuevas peticiones y añadimos los aún pendientes, tenemos 6.143 peticionarios de amarre de aquí al 2025 a los que el Pacte ha decidido no darles salida. El tapón que se provoca es de gran envergadura.

Vean lo absurdo de la decisión del Pacte de eliminar los proyectos pendientes por un criterio puramente político, claramente en contra de lo que anticipa el Estudio de Demanda. Ir contra los criterios técnicos es la marca distintiva del Pacte de Progrés.

La estrategia del Pacte es la técnica del avestruz ante el crecimiento del sector y la de tierra quemada ante los proyectos, sencillamente tirándolos a la basura. No optan por un crecimiento sostenible, con creación de puestos de trabajo y riqueza al tiempo que dan salida a las peticiones de los amarristas, sino que ejecutan un bloqueo insostenible, sin más.

Dicen que reducirán en un 80% las listas con una fórmula “mágica”: dedicar los amarres para barcos en tránsito a amarres en base. Así de sencillo. Obvian que estos amarres ¡están ocupados!
Con sus propios datos, reducir la lista de espera un 80% supone echar al agua 5.300 barcos. Y pregunto: ¿qué van a hacer con los barcos que están en el agua?

Además el paradigma en la marina recreativa ha cambiado. Lo adelantaba en 2014 Toni Tió Sauleda (de Velas Toni Tió): cada vez hay más navegantes que no tienen barco en propiedad y alquilan en su período vacacional, por ello el tránsito aumenta así como la necesidad de amarres en lista 6ª (de alquiler). Tampoco lo ha previsto esto el Pacte, pues eliminando amarres en tránsito van claramente en contra de esta realidad inapelable.

Reconozco mi curiosidad por saber cómo van a obrar este “milagro”, sinceramente lo digo. Personalmente estoy convencido de que sencillamente nos están tomando el pelo.

No dejo sin citar las actualizaciones de los cánones de las concesiones portuarias que estaban pendientes. Me recuerdan los del Pacte al político que, sin hacer nada, llega con el cambio y le mandan a inaugurar una obra (hospital, carretera, pongan lo que quieran) y ahí le tienen cortando una cinta de algo sobre lo que prácticamente ninguna actuación ha impulsado para conseguirlo, salvo firmar el final de obra. Pues eso.


Por último, la actividad legislativa en materia portuaria literalmente la han abandonado. La reforma de la Ley de Ports obligaba a aprobar un texto refundido en el plazo de dos años. Cumplido el plazo nada se sabe. Del Reglamento de desarrollo de la Ley de Ports tampoco. El Plan General de Puertos de Baleares, ni está ni se le espera. Flaco bagaje legislativo tendrá esta legislatura desde la perspectiva portuaria. El Pacte languidece, no sea que se estresen.

Una de las ocasiones en las que tenía la mesa llena de expedientes de adjudicación de amarre.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Debemos actuar ya



A continuación mi artículo publicado en Tribuna del diario El Mundo Baleares sobre los intentos de "catalanización" de Baleares,


Espero sea de interés:







Si cada época se caracteriza por alguna cuestión, ésta que vivimos será recordada como la de la búsqueda, burda y torpe, de un enemigo al que hacerle responsable de nuestros males. Y el problema es que hay gente que ha comprado esta idea y además ha ido a votar con este sentimiento. Los resultados ya los sabemos: populismos.
En Cataluña también ha pasado. Los antaño llamados nacionalistas, los separatistas y los populistas antisistema se han unido para tirarse al monte. Con sustento en la soflama del Madrid ens roba, o mejor Espanya ens roba, han puesto en marcha todo un proceso secesionista y de ruptura con el resto de España con el que están dando un espectáculo patético, que quedará para los anales de la historia del parlamentarismo como ejemplo de lo que no debe hacerse y sin embargo se ha hecho.
Sin perjuicio de que fuera completa y absolutamente cierto aquello que defienden del mayor o menor acierto en el reparto de los dineros y de las balanzas fiscales -donde justamente los de Baleares somos los líderes en solidaridad desde hace más de 30 años-, lo cierto es que eso nunca puede ser la excusa para hacer lo que se está haciendo.
Desde Baleares todo esto nos es especialmente sensible pues el procés atañe a todo español de bien. Y no es una frase hecha, no es una perogrullada. Verán lo que sigue y entenderán por qué aquí en Baleares hay que defender hasta lo más básico, no dar nada por hecho o por supuesto.
Paseando un día por Puigpunyent (Mallorca), municipio del que soy concejal electo por el Partido Popular, una vecina me paró para relatar, como mallorquina y con natural uso de nuestra lengua insular, como en el colegio se dedicaban a perseguir a los menores en el patio si veían que entre ellos hablaban en castellano a la hora de los juegos. Tremendo, pero cierto. Y prosiguió explicando que para una de las tareas libres del colegio uno de sus hijos había escogido un libro en castellano y que esto había ofendido en el centro pues se separaba de su ideario de plena inmersión al catalán, teniendo el menor que cambiar a otro libro, esta vez escrito en correcto catalán estándar, a fin de hacer su trabajo escolar. Huelgan comentarios.
No cayó en saco roto su queja. Se denunció ante la opinión pública tales hechos, siendo el diario EL MUNDO el que hizo pública esta situación tan rechazable. A nivel político, desde el PP local presentamos iniciativas municipales al pleno, recordando que fue con nulo apoyo de los otros dos grupos municipales que allí tenían representación y que gobernaban: Partido Socialista e Independents. Aquella falta de apoyo fue lamentable. Además interpusimos un proceso de denuncia administrativa ante la Consellería de Educación, que acabó con la amonestación al centro por tales hechos, sin que me conste que el colegio recurriera esta sanción.
Si extrapolan a nivel general los ejemplos aquí narrados tendrán una radiografía fiel de lo que ha venido ocurriendo en Baleares a lo largo de todos estos años.
En paralelo entidades como la Obra Cultural Balear no han cesado en este empeño, mayormente con dinero público de subvenciones. La Asamblea Nacional Catalana quiso abrir delegación en Baleares. Su fracaso con ese nombre fue clamoroso, teniendo que rectificar después e impulsar una franquicia que sonara «más de aquí», con la creación de la Asamblea Soberanista de Mallorca. Lo mismo le pasó a Esquerra Republicana de Catalunya que, para arraigar mínimamente en Baleares, tuvo que renunciar a su apellido para llamarse Esquerra Republicana a secas.
Todo y con eso, sus actividades en Baleares promueven y dan apoyo a la secesión de Cataluña, con la pirueta añadida de pretender la anexión de nuestras islas al Govern de Barcelona, para la constitución de lo que denominan Països Catalans.
Estoy convencido de que defender la lengua catalana como la común y hacer del catalán estándar la base del modelo educativo no ha sido algo ni espontáneo ni natural. Ha sido toda una estrategia con el fin de conseguir un objetivo, que ya se vislumbra claramente: cambiar las comunidades históricas españolas (Reino de Castilla, Reino de Aragón, Reino de Navarra, Reino de Valencia, Reino de Mallorca, etc..) para sustituirlas por unas nuevas o más recientes comunidades -que inicialmente eran lingüísticas- que denominan como «históricas», como son los supuestos Països Catalans, donde incluyen a Valencia y Baleares; o el País Vasco, donde incluyen a Navarra. Y ese paso ya está realizado.
En este estado de las cosas, la Asamblea Soberanista de Mallorca ya han convocado actos reivindicativos secesionistas pro Països Catalans, también en Puigpunyent, incluyendo en sus soflamas como es obvio la anexión a Cataluña de los territorios de Baleares, Valencia y el Rosellón francés. Es todo un dislate, pero está pasando.
Por eso es más necesaria que nunca la defensa de nuestra identidad propia, de nuestra mallorquinidad en la españolidad (léase lo mismo para Menorca, Ibiza, Formentera). De ahí que, entre otras muchas cosas, las modalidades lingüísticas propias recogidas en nuestro Estatut y que en principio podrían parecerle a algunos un tema menor, cobran una importancia fundamental en todo esto. Y no duden en hacer esta defensa, pues ya se dan algunos casos de gente nacida en aquí en Baleares que empiezan a autodenominarse «catalanes de Mallorca». Como lo oyen, no me lo invento.
Algunos decían que defender los símbolos era «excesivo», si bien al tiempo ensalzaban los suyos de forma abrumadora. Llaços per la llengua lo llamaban. Añadían que defender que en los colegios se mantuviera un mínimo de horas en castellano era ir en contra de la lengua catalana. ¡Qué disparate!
Afirmaban que defender que el catalán en Baleares pasara de ser requisito a ser un mérito para entrar en la administración era ir en contra de la lengua catalana y paradójicamente ahora van y defienden precisamente eso, que puede haber excepciones.. Enfin, cosas veredes. Y en Cataluña los secesionistas han decidido saltarse la legislación vigente sin rubor alguno, pasando claramente al otro lado de la línea que separa lo legal de lo ilegal. En Baleares, sorprendentemente, ya hay un partido que les está dando apoyo y cobertura. Es increíble, para hacérselo mirar.
Sin legalidad no hay democracia. Sirva como termómetro de lo que digo la negativa de los funcionarios (profundamente catalanes la inmensa mayoría de ellos, y por eso españoles) a ejecutar estas órdenes ilegales y delictivas. Vaya para ellos nuestro apoyo y solidaridad. ¡Que mal lo deben estar pasando y que vergüenza ajena deben padecer viendo todo esto!
Por eso, con todo lo que está pasando, no podemos quedar al margen, hay que abandonar la zona de confort. Hay que mojarse. Y no solo desde la pura militancia política, que también, sino también mediante la coordinación de la sociedad civil a través de entidades que ya hacen una encomiable tarea, no sólo en Cataluña, incluso en Baleares. Les animo a dar un paso adelante en este sentido.
Yo lo tengo claro: mallorquín y por eso español. Constitución, Ley y Estado de Derecho. ¿Y tú?
Antonio Deudero Mayans es abogado y concejal del PP en Puigpunyent

A continuación el enlace de la publicación en el diario El Mundo de Baleares:


http://www.elmundo.es/baleares/2017/09/13/59b8e66aca47415c5a8b4584.html



Pues eso

-Artículo de Opinión Política/ diario digital "Mallorca Confidencial"-   El autor. Soy de los que piensa que siempre hay que trill...