martes, 26 de junio de 2018

NO HAY VIOLENCIA, DICEN.


Vehículo policial destrozado (https://www.elespanol.com/espana/20170921/248475605_0.html)
 

Los independentistas pretenden hacernos creer que en las comunidades bilingües defender  la lengua que se habla en tu región es incompatible con sentir como propia la lengua común, la española, como si ésta fuera foránea -extranjera diríase-, como si quisieran que no fuera de tu tierra.

Esto es un absurdo, provocado aposta, con base en un concepto falso de cómo son las cosas y que forma parte del debate estéril al que nos quieren llevar por esta vía de la ruptura, que tanto daño le está causando a nuestra sociedad.

Con el envoltorio del tema de la lengua, los secesionistas han embaucado a mucha gente de bien para que vean de buen grado todo cuanto está pasando o, al menos, no lo vean con rechazo. Esto ha de hacernos reflexionar.

Nunca en la historia de España la lengua catalana ha sido tan promocionada y protegida por las administraciones públicas españolas como en nuestra época democrática reciente. Si no me creen revisen los presupuestos de la Generalitat. Y hagan lo mismo con los del Govern Balear.

Sumen así los millones de euros dedicados a la promoción del catalán en Educación, en Cultura, en actividad exterior, etc. Súmenle también los presupuestos de las cadenas públicas de radio y de televisión, de todos los canales, de TV3 y también de IB3. Podrán comprobar la friolera de la cifra, cientos de millones de euros (no exagero), dedicados desde hace más de treinta años a promocionar la lengua catalana. Y súmenle las partidas del sector público instrumental, que han dedicado también millones de euros a estas finalidades. La cifra da miedo, es multimillonaria. Por eso digo que no hay persecución del catalán, sino todo lo contrario: desde las instituciones ha habido y hay un fomento de esta lengua, de forma abrumadora.

En el parlamento catalán en octubre de 2017 los independentistas se quitaron la careta. El tira y afloja permanente entre la autonomía catalana y el Gobierno ahora ya sabemos que no era para conseguir mejor financiación, sino que era parte de un proceso para romper España. A los hechos me remito, pues los independentistas han saltado fuera de la Constitución y fuera de la Ley, entrando de lleno en el Código Penal. Y ante esto no caben equidistancias de la gente de bien, de los demócratas, pues se ha levantado el velo de celofán que es el tema de la “lengua” como excusa para todo lo demás; y ya sufrimos la realidad. 

Los burgueses secesionistas, los populistas y muchos progresistas hablan de una mal entendida falta de violencia en sus actuaciones. Me sorprende enormemente, pues es evidente que la realidad es otra muy distinta. Convocar una consulta ilegal, a sabiendas, llamando a las masas a participar en contra de lo ordenado por los Tribunales, es un claro acto de violencia contra el Estado. Lanzar el proceso de secesión de España, chocando frontalmente con el Estado de Derecho y quebrantando la Carta Magna y las Leyes, es violento. Hacerlo cuando los Letrados de la administración han avisado de las ilegalidades que se estaban realizando y persistir en su decisión de vulnerar la Ley, esto es -en mi opinión- muy violento.

Prevalerse de la condición de cargos electos de un parlamento regional, aprovechándose precisamente del Estado de Derecho que pretenden eliminar y hacerlo con cargo a los recursos públicos de todos los españoles, le añade a la transgresión la condición de abuso.
Imaginen las reuniones de los políticos proindependencia con los Letrados de la administración, sometiéndoles a presiones que van más allá de lo tolerable, señalándoles después como “traidores” a esa supuesta “causa superior” cuando informaban de lo evidente, es decir, de que estaban haciendo algo ilegal.

Parece que hay que recordar ahora más que nunca que, en derecho penal, se incluyen en el concepto de violencia las actuaciones de violencia verbal y también las de violencia psicológica. Es decir, no hace falta dar un mamporro para considerar que hay violencia.

Desde hace años han creado todo un entramado de entidades civiles con la finalidad de romper España. Una red de entidades con la que han ido copando las subvenciones y ayudas públicas, camuflando bajo el barniz cultural y de supuesta defensa de la lengua catalana, lo que realmente eran fines secesionistas.

Convocaron, a través de asociaciones de padres de alumnos, a padres y niños a dormir en los centros escolares, para luego hacer muros humanos frente a la fuerza pública, aún sabiendo que tenían el mandato de retirar el material de la consulta ilegal. Esto sí que es tremendamente violento. Me pregunto: ¿qué tendrán estos padres en la cabeza para convocar esas "acampadas" con los niños? Para mí este es el hecho más brutal de los que han ocurrido.

Cortar el tráfico en una autopista, ocupando los viales e impidiendo el libre tránsito de personas y mercancías, es un acto de violencia. Hacer lo mismo con el servicio del tren de Alta Velocidad AVE, saltando a las vías del tren, es también violento.

Impedir el trabajo de una Comisión Judicial con muros humanos de "resistencia pasiva" en la puerta, es tremendamente violento. Destrozar vehículos de los cuerpos de Seguridad del Estado también es violencia. Llevarse las armas que estaban dentro de los vehículos (aunque luego se consiguieran recuperar), es impresentable.

Rodear las instituciones para impedir el acceso de los cargos electos, representantes de los ciudadanos, es violentar la libertad democrática. En el mismo sentido al bloquear accesos a lugares públicos con maquinaria pesada o colocando bloques de hormigón tipo "newjerseys".

Entrar en tumulto en las autopistas para obligar por la fuerza a que se abran las barreras de los peajes, también es violencia. Realizar actos de vandalismo callejero, de kale borroka, romper mobiliario urbano o quemar contenedores, es violencia. Impedir por la fuerza de la revuelta que los negocios abran, también es violencia.

De los informes de la fuerza pública, la Guardia Civil ha identificado y concretado más 315 acciones violentas. Los Mossos de Escuadra las cifran en 259.

Y por si todo lo anterior les pareciere poco, hay que recordar que también ha habido violencia física por parte de los secesionistas anticonstitucionalistas.  Más concretamente, el Auto del Juez del Tribunal Supremo menciona pormenorizadamente hasta 21 agresiones físicas a policías y guardia civiles, describiéndolas una por una. Por desgracia esta es la realidad.

Y piensen que en Baleares ya están aquí. Llevan lazos amarillos en sus solapas y convocan actos de apoyo a todo cuanto he descrito. Y piden un referéndum para 2030. 

Son violentos. Que no nos engañen.



Comités de Defensa del Referéndum, hoy de Defensa de la República (http://kaosenlared.net)

jueves, 31 de mayo de 2018

Ports IB o cómo hacer mucho con poco


A continuación un artículo que publiqué en Gaceta Náutica con ocasión de su 15 aniversario, repasando el cometido y la trayectoria de Ports-IB. Es de 19 de diciembre de 2017, pero quería volcarlo en el blog:




Baleares es una de las regiones marítimas por excelencia de España. Insularidad obliga. Y el cumplimiento de los primeros 15 años de singladura de Gaceta Náutica –revista que considero un referente del sector náutico en Baleares– es una buena ocasión para dedicarle unas líneas al gestor de la red de puertos autonómicos –el ente público Ports IB– del que tuve el honor de asumir su vicepresidencia ejecutiva durante cuatro años apasionantes, al ser designado Director General de Ports i Aeroports del Govern Balear en la legislatura 2011-2015.

Como sabrá el lector, son dos los organismos encargados de la gestión portuaria balear: la Autoridad Portuaria (dependiente del Estado y que gestiona los 5 puertos de interés general) y Ports IB que, dependiente del gobierno regional, gestiona las 43 instalaciones portuarias restantes. Así, de los más de 22.000 amarres que tenemos en Baleares, la mayor parte de ellos dependen del organismo autonómico, con cerca de 17.000 amarres bajo su gestión distribuidos por todo el litoral balear. Con estos datos a nadie se le escapa lo que supone como reto diario sacar adelante la gestión de una planta portuaria tan extensa y geográficamente tan repartida.

Frente a esta realidad tan significativa, al acceder a Ports IB lo que sorprende es constatar la humildad de las instalaciones, de sus oficinas centrales de la calle Vicente Tofiño del Coll d’en Rabassa, así como de los medios y recursos destinados a la gestión de esta red de instalaciones portuarias. El ambiente de familiaridad y la sensación de pertenencia que revelan sus trabajadores, de forma sutil pero evidente en el modo y manera de sacar adelante sus tareas, son también marca de la casa.

En Ports-IB se combinan de forma natural los dos tipos de gestión: la directa en 13 de sus instalaciones; y la indirecta en las otras 30, donde destaca la encomiable labor que bajo el paraguas de Ports-IB desarrollan los clubes náuticos, con eficiencia en la gestión del recurso portuario (siempre limitado) junto con su labor social y de impulso a la actividad náutico-deportiva. Y de otra parte la gestión empresarial de primerísimo nivel, que es referente para otros destinos náuticos del Mediterráneo.
De este modo en Ports-IB se hace realidad la máxima de que con unos recursos prudentes se puede hacer frente a una gran tarea. Hacer mucho con poco. A esta realidad se le une el tener una normativa portuaria balear que pone en un lugar preferente al sector, pues es facilitadora.
En definitiva, un ente público de gestión portuaria del que podemos sentirnos muy orgullosos.

Y a Gaceta Náutica mis mejores deseos de una feliz singladura por muchos años más.




Antonio Deudero fue director general de Puertos de Baleares entre 2011 y 2015.


A continuación el enlace de la versión digital:


http://gacetanautica.es/secciones-ampliada.php?ln=01&sc=37&id=1792&_pagi_pg=&regreso=1792

jueves, 19 de abril de 2018

Europa y la descolonización


Como muy bien dice el periodista José María Carrascal, el inglés con Gibraltar aplica el criterio del "dame el reloj, yo te daré la hora".

Con el BRExit llega una ocasión única para recuperar el peñón, usurpado a España en su día de forma deshonesta, por decirlo de forma educada.

A continuación mi artículo al respecto, que salió publicado el pasado 11 de abril en el periódico El Mundo de Baleares. Espero sea de interés.


Texto:

EL REINO UNIDO HA DECIDIDO salir de la Unión Europea con la pretensión de mantener una colonia en pleno corazón comunitario. Con el BRExit los ingleses han exigido incluir la nota «decimonónica» en los documentos que regulan el proceso.

Y es que lo que se cierra en falso se acaba repitiendo como una mala digestión. Hace 300 años España luchaba en una guerra de sucesión al trono entre austrias y borbones. Apoyando al primero, el 4 de agosto de 1704 una flota anglo-holandesa tomó el peñón de Gibraltar, como puerta de entrada a la península. En un acto deshonesto y dejando de lado el motivo del por qué estaban allí, decidieron quedárselo para sí, usurpando claramente ese pedazo de tierra española.

La Encyclopedia Brittanica (edición de Edimburgo de 1879) calificó con severidad el comportamiento británico. El político John Bright expresó al respecto que «el peñón de Gibraltar fue tomado y retenido por Inglaterra cuando no estábamos en guerra con España y su apropiación fue contraria a todas las leyes de la moral y del honor».

El Tratado de Utrech, firmado con presencia de representantes españoles de segundo nivel bajo la batuta de las autoridades de Francia, ratificó esa usurpación. Se evitó ceder la soberanía (sin jurisdicción alguna y sin acceso por tierra dice el tratado) pero leer esto causa sarcasmo cuando el propio Reino Unido reivindica el tratado al tiempo que lo incumple, al exigir el paso por tierra, que este sea lo más fluido posible y reclamar aguas territoriales.

La buena fe española nos llevó a ayudar en dos ocasiones a la población de aluvión de la colonia cuando las autoridades británicas, desbordadas por sendas epidemias, rogaron poder ocupar una zona colindante al peñón para tener a los enfermos en tratamiento y cuarentena, lo que aprovechó el inglés para aumentar la zona objeto de usurpación, destruyendo los hitos y baluartes españoles. Una lección de cómo agradecen las cosas, permitan la ironía.

Nuestro aliado nos daba muestras de su «cariño» haciendo lo propio con Menorca (tuvimos que recuperarla a la fuerza, de ahí la Pascua militar), y lo intentaron en Cartagena de Indias, Cádiz, Ferrol, Tenerife, etc.

En plena guerra civil española el inglés construyó, en suelo y aguas españolas, un aeropuerto para mantener su situación de privilegio en el estrecho, con el poder aéreo como parte del dominio sobre otras naciones. El aeródromo es motivo de controversia permanente en las organizaciones internacionales del mundo aeronáutico.

Europa hizo frente al proceso descolonizador. Sin embargo el Reino Unido tiene cuatro resoluciones de Comité para la Descolonización de Naciones Unidas en contra de mantener la colonia de Gibraltar, dando la razón a España, y hasta hoy se ha negado a cumplirlas.

La colonia hace mucho daño a España: el tesoro de la fragata Mercedes y el buque Odissey, que se refugió en Gibraltar para evitar que España recuperara lo que es suyo (casi lo consiguen); el suministro a gran escala de combustibles en la mar a través del bunkering; las escalas de submarinos nucleares para ser reparados; la ampliación de la zona oeste de Gibraltar con arena de playas protegidas y en aguas españolas; el contrabando de tabaco, el juego online a través de líneas de internet que nosotros mismos les suministramos con cableado español por vía terrestre (es increíble); la asistencia sanitaria gratuita a los llanitos que cruzan la verja para ser atendidos en nuestros centros de salud; la condición de paraíso fiscal, en detrimento de las zonas españolas colindantes; el fondeo de los bloques de hormigón en zona marítima española para impedir que nuestros pescadores puedan hacer su trabajo. Y mucho más.

Los siete mil trabajadores españoles que cada día cruzan la verja son la excusa perfecta con la que el Reino Unido y las autoridades locales hacen un claro chantaje a España. La solución es clara: un ERE en condiciones, para poner fin a esa situación incomprensible, dándoles cobertura legal y económica y nuevos empleos fuera de la colonia.

Como colofón, el nombre de Gibraltar se cita ligado a actividades políticas presuntamente corruptas, como lugar por donde o bien ha pasado el dinero o bien allí se supone que está depositado.

El independentismo catalán ha hecho lo propio, compartiendo así todo aquello que pueda debilitar a España, pues los líderes secesionistas no han dejado de hacerse ver con los políticos locales de la colonia. Incluso más, el propio parlamento británico tiene abierta una Comisión sobre el «asunto catalán», toda una injerencia en temas internos de España.

La situación colonial del peñón ha de tocar a su fin. Pero chocamos con una realidad: el peñón es sobre todo una base naval militar. Anglosajones y estadounidenses comparten interés, pues es base de buques estratégicos de propulsión y armamento nuclear que no pueden recalar en Rota, pues el acuerdo con España no lo permite. Este es el meollo de la cuestión. El Reino Unido no aceptará el proceso de soberanía compartida, que es lo que ha ofrecido tan generosamente España.

Recuperar a los trabajadores españoles, dándoles cobertura y cerrar la verja. Eliminar todo contacto con tierra, incluyendo los servicios de cableado de telefonía e internet. Por desgracia es el único camino.

El Reino Unido no puede pretender marcharse de la Unión Europea dejando una colonia dentro de la Unión Europea. Es absurdo. Los 27 países de la Unión Europea nos apoyan, harán lo que digamos en este tema. No debemos achantarnos.

Como dijo SM el Rey Felipe VI en la ONU el 20 de septiembre de 2016: «Gibraltar es la única colonia existente en el territorio europeo. En cumplimiento del mandato de Naciones Unidas, invito al Reino Unido a poner fin a este anacronismo con una solución acordada entre nuestros dos países que restablezca la integridad territorial de España, y resulte beneficiosa para la población de la colonia y el Campo de Gibraltar.»

Como país no podemos permitirnos dejar pasar la ocasión.










El enlace del artículo en versión digital:



Pues eso

-Artículo de Opinión Política/ diario digital "Mallorca Confidencial"-   El autor. Soy de los que piensa que siempre hay que trill...