viernes, 24 de abril de 2020

Los muelles de la cuarentena



Mi Botón de Ancla en Gaceta Náutica de abril de 2020.


Declararon 15 días de breve confinamiento, decisión «políticamente correcta» para no inquietar. Luego fueron 15 más. La misma mal entendida «prudencia» que retrasó decisiones importantes. Hoy padecemos las consecuencias. Paternalismo del gobernante, como si fuéramos menores de edad o incapaces y que por ello nos tuvieran que «proteger» de no se sabe qué miedos o temores. Pero si lo que la sociedad necesita son instrucciones claras, contundentes, ¡no remilgos ni medias tintas!

Sin perjuicio de algunos energúmenos impresentables que se saltan las normas, lo cierto es que en general la gente es exquisita en el confinamiento y en el cumplimiento de las pautas que van marcando los profesionales sanitarios. Son dignas de elogio las reacciones de empresas, particulares, voluntarios, etc., ante el déficit de material de protección. Les agradecemos su inestimable ayuda.

Al final será una cuarentena clásica, de 40 días. Nada nuevo. En Baleares sabemos de esto. Islas estratégicas en las rutas comerciales de cabotaje, las epidemias fueron algo usual. De las primeras de las que hay registro, la de peste en 1230. Le siguió otra en 1348, más mortífera. Según las crónicas fulminó al 80% de la población, imposibilitados de defenderse de los ataques piratas del moro. Siguieron 150 años de brotes demoledores en 1349, 1375, 1383, o 1493 cuando prohibieron el desembarco de viajeros y mercancías; o la de 1450 conocida como la «Pesta d'en Boga», marinero que pensaban era el portador de la enfermedad.

Hubo más. La peste de 1523. Según las crónicas llegó al puerto de Palma un barco con caballeros de la orden de San Juan de Rodas, que llevaban una reliquia de San Sebastián. A su arribada empezaron a disminuir los casos, lo que atribuyeron a un milagro. De ahí que el santo sea el patrón de la ciudad de Palma. En 1652 otra epidemia de peste se extendió desde Valencia y Cataluña a través de los puertos de Palma y de Sóller.

Durante los siglos XVIII y XIX los brotes continuaron. Joan March, del Grup d’Investigació d’Història de la Salut de la UIB, nos recordaba el otro día en el diario Ultima Hora las epidemias en Mallorca desde el siglo XIX. En 1804 una fiebre amarilla llegaba por barco desde Alicante. En 1820 la gran peste del Llevant, venida de Tánger. En 1832 un brote de paludismo. En 1847 una epidemia de viruela. En 1865 un brote de cólera. En 1870 otra fiebre amarilla. En 1918 una pandemia de gripe mal llamada «española». Y poliomielitis en los años 50 y 60 del siglo XX. Sin olvidar la reciente gripe aviar, o la epidemia de gripe de enero de 2019.

Por eso los puertos han tenido desde siempre los «muelles de la cuarentena». Los tenemos en el puerto de Palma. En Menorca tenían la «Isla de la Cuarentena», islote del puerto de Mahón conocido como «La Isleta» o «isla Plana», primer lazareto destinado a «expurgar géneros», incinerar ropas del personal de los barcos infectados o depositar mercancías que «debían ser oreadas» antes de ser desembarcadas.

Epílogo: al perder Filipinas frente los americanos, los prisioneros españoles empezaron a sufrir enfermedades propias del confinamiento en la región. Los americanos aplicaron tratamientos con efecto positivo en la salud de los cautivos. Un mando español les preguntó cómo estaban haciendo. La respuesta del americano: «estamos aplicando lo que ponen los manuales de medicina españoles». Pues eso.


El enlace en digital: 



jueves, 12 de marzo de 2020

La Armada a la descubierta del NCAGS y el AWNIS con sus Reservistas Voluntarios

A continuación un artículo que escribí en 2019 sobre la actividad de los reservistas voluntarios de la Armada con especialidad en Cooperación y Guiado Naval del Tráfico Marítimo.

Visita a buque mercante en el puerto de Barcelona para "Briefing"

La garantía de mantener la libertad de movimientos en la mar se hace a todas luces imprescindible en un mundo globalizado, donde el 95% de las materias primas y de los productos y bienes manufacturados son distribuidos por mar. La flota mercante que navega por el globo realizando esta tarea es ingente, enorme, y su libertad de movimientos en el comercio internacional deviene para el mundo avanzado todo un reto y una prioridad. No en vano la libertad en la navegación es una premisa básica en el desarrollo de la humanidad: Navigare Necesse Est.


A nadie se le escapa que toda esa actividad mercantil es susceptible de ser perturbada con actividades hostiles, ya sea en los clásicos conflictos entre estados-nación, como también por los riesgos o amenazas asimétricas de hoy día, sin olvidar la tradicional piratería en la mar, que nada tiene ni de épico ni de romántico como a veces parece que nos quieren hacer creer (y que, a pesar de todos nuestros esfuerzos, suceden un día sí y otro también). Por otro lado es de resaltar que esta inmensa flota mercante son ojos y oídos por donde navegan, pues son los primeros interesados en conseguir la máxima tranquilidad operacional en su actividad de tránsito, tanto en materia de seguridad física (security) como de la seguridad en las operaciones (safety).

Ambos aspectos han sido directamente asumidos por la OTAN como una prioridad, estableciendo y desarrollando a tal efecto una doctrina específica sobre el particular. A lo largo de los últimos años ha ido cogiendo cada vez más peso específico la doctrina del NCAGS (Naval Cooperation and Guidance for Shipping) y del AWNIS (Allied Worldwide Navigational Information System).

Dos son los países que más desarrolladas y maduras tienen implementadas estas doctrinas: de un lado el Reino Unido, donde está actualmente ubicado el NATO Shipping Centre (NSC), órgano del MARCOM (centro Mando Marítimo de la Alianza) y del MCC (Maritime Component Command), especializado en el tráfico marítimo, con tres campos de actuación: conocimiento del entorno marítimo, cometidos NCAGS-AWNIS y enlace con la comunidad marítima civil; y por otro lado Bélgica, cuya marina ha apostado fuerte por tener a sus reservistas adiestrados en esta materia de manera destacada. Su curso de la especialidad NCAGS no tiene nada que envidiar al británico, los dos referentes en OTAN.

 Tras esta breve introducción se preguntará el lector el por qué del título “Un Reservista en la Armada”. La explicación es clara. La cooperación cívico-militar en los nuevos escenarios de conflictos internacionales y de amenazas asimétricas es cada vez más importante y evidente. Y estas especialidades de NCAGS y AWNIS son un claro ejemplo de ello. La cuestión estriba en que los manuales que establecen las directrices al respecto, indican que todo ello habrá de ser objeto de desarrollo preferentemente a través de personal reservista, cuyo perfil es considerado óptimo para este tipo de tareas.

Constatando lo anterior, la Armada se puso en marcha. Desde Cartagena hace ya más de diez años que se viene realizando un trabajo laborioso para que España consiga una posición de vanguardia en todo esto. Allá por el año 2007 se tomó la decisión de sacar las primeras plazas en distintos destinos para reservistas voluntarios en la “Especialidad de Operaciones”, concretamente para lo que vino a denominarse “Control de tráfico marítimo”. Muchas vicisitudes han acompañado a esta labor, unas de tipo más logístico, otras más del colectivo, pero todas se han ido salvando de forma satisfactoria para la continuidad de la actividad a fin de ir cumpliendo con los estándares aliados.

A lo largo de este tiempo se ha conseguido crear un grupo de personal reservista voluntario de en torno a 55/60 personas entre oficiales y suboficiales RV, con el que se vienen atendiendo de forma periódica las actividades que la propia Armada y sus aliados incluyen en el calendario anual de ejercicios, cursos y maniobras. De este modo de enero a diciembre de cada año se ha consolidado una rueda de activaciones de personal reservista de toda España que, especializado en estas faenas, atiende las convocatorias en las que se le solicita presencia de la Armada tanto en NCAGS como en AWNIS.

Para ello se procede a activar células de reservistas que participan en los distintos ejercicios y maniobras, siendo desplegados por la geografía española, principalmente en Cartagena y en las distintas Comandancias Navales a lo largo de nuestras costas, como Deployed NCAGS Elements (DNE). Cada reservista personalmente lleva a cabo un trámite administrativo ante la Delegación de Defensa de la provincia en la que vive. Revisión médica y psicotécnica, acompañada de un electrocardiograma si es mayor de 45 años, como requisitos previos a cualquier activación y con una validez anual. A partir de ahí, caso de haber obtenido el Apto para el servicio, desde el momento en el que sale publicada su activación en el Boletín Oficial de Defensa el reservista ha de cumplimentar los impresos pertinentes de llamada a prestar servicio en las Fuerzas Armadas, de notificación al Empleador civil (su empresa o trabajo habitual), alta en ISFAS durante el período de la activación, así como las cuestiones del pasaporte referentes al traslado al lugar de la activación y regreso o la búsqueda de hospedaje donde poder pernoctar en destino, ya sea en alojamiento logístico o en residencia militar si hay sitio libre, cuestión no del todo resuelta hoy día.

A lo largo de estos años se ha participado de forma activa en los múltiples adiestramientos manuales, entre los que podemos destacar las maniobras FLOTEX o los ejercicios CPX (Command Post Exercise), además de los FAMEX, MARSEC, MINEX o DYNAMIC MASTER, entre otros.

Los quehaceres de los reservistas son variados, siendo los más destacados en la especialidad NCAGS los de SO NCAGS (Staff Officer), NCAGS LO (Liaison Officer), DO (Duty Officer, encargado de dirigir la célula en la dependencia), o DOAsst (Duty Officer Assistant). También es de resaltar la de BO (Briefing Officer), encargados de preparar y realizar las visitas a los buques mercantes en puerto, tarea muy gratificante a la vista de cómo es recibida la comitiva militar de reservistas cuando visitan los buques, todo desarrollado en un entorno de escalas en puerto siempre breves y a pleno rendimiento a bordo de estos buques, con una actividad frenética de carga o descarga de sus mercancías. El entorno multinacional que uno encuentra es sorprendente: capitanes griegos u holandeses, oficiales de carga o protección italianos o búlgaros, tripulación filipina, etc. Es evidente el alto nivel de inglés requerido para realizar estas misiones.

Mención especial necesita la compleja tarea a realizar para poder llegar a ejecutar estas visitas en puerto, especialmente en puertos como los de Algeciras o Barcelona, donde cada estación marítima depende de una empresa concesionaria diferente, debiendo coordinar todo ello a múltiples bandas: Autoridad Portuaria, naviera, consignataria, así como con el departamento de seguridad de cada concesionaria explotadora de las distintas estaciones marítimas donde esté o vaya a estar atracado el buque objeto de visita o briefing.

Es necesario también resaltar la amplia relación de la Armada con otros estamentos públicos de cara a coordinar los ejercicios o maniobras NCAGS, desde las propias Delegaciones de Gobierno, pasando por las Capitanías Marítimas, Salvamento Marítimo, Autoridades Portuarias del Estado y de las Comunidades Autónomas, Servicio Marítimo de la Guardia Civil, Servicios de Emergencias 112 de las Comunidades Autónomas, Protección Civil, así como con los Ayuntamientos costeros y sus Policías Locales, entre otros muchos. Sin olvidar la importantísima relación con los medios de comunicación locales, que colaboran siempre en la difusión de estas actividades.

Por parte del AWNIS son de destacar las ocupaciones de SONIC (Safety of Navigation Information Coordinator) y de SONIC Assistant. Todas tienen su actividad en puerto y también en las unidades de la Armada, pudiendo incluso decretarse el embarque para el desarrollo de estas misiones. Para ello, sea cual sea su ubicación física, se utilizan básicamente dos sistemas de información y comunicación: el entorno ENCOMAR -basado en una plataforma web con un sistema de correo WEBMAIL asociado- en líneas generales para el tratamiento y difusión de información sin clasificar (UNCLAS). Y por otro lado la SACOMAR como plataforma de mensajería militar clasificada. Con el intercambio de información y órdenes –CLASIFICADAS O SINCLAS- entre las unidades participantes de la fuerza se da la oportunidad única para difundir doctrina NCAGS y AWNIS, en ocasiones desconocida, entre mandos y profesionales militares.

Y también son la ocasión perfecta para la difusión a la comunidad mercante, mediante la impartición de los briefings presenciales a los mercantes en puerto, briefings telefónicos vía INMARSAT a los buques en navegación y vía correo electrónico, así como el contacto con armadores y navieras para poder coordinar las visitas así como su participación voluntaria en el ejercicio, familiarizando de este modo a los capitanes y oficiales de protección (así como al resto de la comunidad mercante) con la doctrina NCAGS y AWNIS.

Tan fructífera están siendo las activaciones que ya se están desplegando oficiales reservistas NCAGS en Estados Mayores embarcados, como las realizadas a bordo del buque Castilla en las TRIDENT JUNTURE de 2015 y 2016, como parte del personal subalterno del DNE internacional desplegado en COMARDIZ, e incluso a bordo del buque francés portahelicópteros Tonnerre en 2017, de la cual hay que destacar la carta del almirante británico al mando de la flota, de reconocimiento expreso a la tarea de los reservistas españoles definiéndola como “imprescindible y garante de que el ejercicio saliera adelante".

Todo esto ha dado lugar a que este año 2019 estén desarrollándose a plena satisfacción los JFX-19, ejercicio del Mando de Operaciones (CMOPS), que se realiza simultáneamente en todos los Mandos Componentes (el nuestro en Rota), solicitando cobertura de los puestos en el Control del Ejercicio (EXCON) en Burgos, con el propósito de conseguir la máxima interacción y comprensión del problema del tráfico marítimo en ese ejercicio, habiendo conseguido integrar plenamente el NCAGS y AWNIS en la operación del CMOPS. También las TRIDENT JUPITER 19 (TRJU 19), ejercicio que junto con el DYNAMIC MARINER han de servir para la certificación del Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad, por lo que es un ejercicio muy demandante, que comienza con todas las fases de planeamiento operativo (CRP, OPLAN, JCO), y finaliza con el desarrollo de ambos ejercicios.

Además están atendiéndose los ejercicios anuales MARSEC19, con interacción con el JFX-19, o el ESP MINEX 19, de Guerra de Minas en Palma de Mallorca, donde se ha activado una célula compuesta por dos reservistas para los cometidos AWNIS. En un futuro próximo se pretende organizar un ejercicio SNOW MASTER en Cartagena.

Y todo ello con la vista puesta en las novedades acaecidas en el marco de las operación ATALANTA, en la que aprovechando el traslado del OHQ a Rota se pretende realizar varias rotaciones en el Joint Operations Centre (JOC), así como en el Maritime Security Centre (MSC HOA) de Brest. Y con la OPERATION SEA GUARDIAN (OSG), donde se prevé activar personal reservista de la Armada en el NATO Shipping Centre (NSC) en Norhtwood durante los periodos de operaciones.

Para ir reforzando la continuidad de la formación y la incorporación natural de nuevos reservistas a estas tareas -pues hay que ir sustituyendo a los que van cumpliendo edad máxima para el servicio-, como en años anteriores está previsto en el calendario tanto el curso NCAGS en la Escuela de Especialidades Escaño, como el Curso Maritime Command Control and Information System (MCCIS) en el Centro de Instrucción y Adiestramiento (CIA) de Rota y el curso AWNIS en la Escuela de Hidrografía de Cádiz.

Y es de este modo como esta cuestión ya rueda y está funcionando. Reservistas de la Armada participando con personal, también reservista en la mayoría de los casos, de Alemania, Bélgica, Noruega, Turquía, Polonia, Reino Unido, Italia, Estados Unidos, etc. Dando el callo, dando la talla. Un Reservista en la Armada.

viernes, 28 de febrero de 2020

El caso de Argelia y el Derecho del Mar

A continuación mi Botón de Ancla de Gaceta Nautica para el mes de marzo de 2020.

Veo la prensa y recuerdo las clases de Derecho Internacional Público de tercero de carrera. Explicaban la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar: aguas interiores, mar territorial, zona contigua, plataforma continental y Zona Económica Exclusiva (ZEE).



La Zona Económica Exclusiva es la extensión de 200 millas contadas desde tierra, donde cada Estado puede ejercer en exclusiva sus derechos sobre la exploración y uso de los recursos marinos. También sobre la conservación y la jurisdicción para el establecimiento y utilización de islas artificiales, instalaciones y estructuras, investigación científica marina, protección y preservación del medio marino, etcétera. Esto se complica cuando existen Estados ribereños cuyas líneas que delimitan sus ZEE se superponen con nuestras aguas, cosa que ocurre con Marruecos y Argelia.


Mientras los españoles nos enfrascábamos en procesos políticos internos, unas elecciones tras otras, un procés secesionista en Cataluña, el mundo seguía rodando. Y cuando nos hemos querido dar cuenta, nos han robado el bocadillo en el patio. Caemos del guindo al constatar que –hace ya dos años– Argelia decidió declarar como suyas aguas de Baleares, aprobando su ZEE del Mediterráneo. Y en Canarias Marruecos ha hecho lo propio, adjudicándose directamente una parte de las aguas españolas del archipiélago.

Los Estados valoran pros y contras, principalmente si el Estado ribereño es un país fuerte o no, si esta decisión les supone un riesgo cierto o les compromete en sus intereses económicos, diplomáticos, o incluso militares. Una ZEE se establece a través de una negociación al amparo de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Si no hay acuerdo, la decisión la toma finalmente Naciones Unidas. Pero han tirado adelante sin más miramiento. Curioso: Argelia tomó la decisión una vez firmado el acuerdo con España de suministro de Gas Natural, no antes.

La política de defensa de estos países destaca por el esfuerzo económico en adquirir nuevos sistemas de armas. Argelia es, con Israel, el país del Mediterráneo con capacidad de lanzar misiles desde un submarino. Marruecos ha renovado buques de su marina, así como aviones y carros de combate de origen americano.

La tecnología facilita la posibilidad de explotar yacimientos y recursos naturales hasta ahora de difícil acceso y de carísima explotación. Riqueza petrolera, yacimientos ricos en telurio y cobalto para la fabricación de coches eléctricos o paneles solares, están detrás de estas decisiones.

Incluso con la colonia de Gibraltar el Reino Unido actúa como si la colonia tuviera mar territorial y como si de un Estado soberano se tratara, dejando de lado el Tratado de Utrech. Y veremos cómo el Reino Unido se marcha de la Unión Europea dejando una colonia dentro de territorio comunitario. 

La ministra de Exteriores del gobierno socialista-podemita de Sánchez ha publicado sus líneas maestras: «Impulsar un mundo democrático, abierto, tolerante, multinacional e integrado con cinco grandes ejes: defensa de la democracia, derechos humanos y feminismo; apoyo a la integración regional y el multilateralismo; apuesta por una economía global integrada, justa y equitativa; apoyo a la sostenibilidad y lucha contra el cambio climático, y organización y funcionamiento del propio Ministerio, que debe impulsar un servicio exterior, anticipatorio, capaz y digital». En fin.

Necesitamos una política de Estado, con un manual de estilo de doctrina consolidada, que haga que ciertos temas no estén al albur de supuestas «genialidades» del político de turno.

La ministra ha pedido hora con el gobierno argelino, que le ha dado largas ya por segunda vez. De momento, para reservar boya de fondeo en Cabrera este verano, sugiero gestionar la autorización con la administración argelina. Y si no, al tiempo.

Pues eso

-Artículo de Opinión Política/ diario digital "Mallorca Confidencial"-   El autor. Soy de los que piensa que siempre hay que trill...