lunes, 29 de octubre de 2018

Un héroe llamado McCain


A continuación mi artículo de octubre en Gaceta Náutica. Espero que os guste.





En mi artículo “El coco y el Mensaje” de agosto hice referencia a la formación y experiencia naval militar de JFK. Voy a hacer lo mismo con otro gran político americano que nos ha dejado: el Senador John McCain.

McCain era hijo y nieto de almirantes de cuatro estrellas de la Navy (equivalente a Capitán General en nuestra Armada, nivel OF10 OTAN). De familia le vino la vocación marinera. Después de su paso por la Academia Naval de Annapolis, se especializó como piloto de combate del arma aeronaval. Su devenir militar es digno de elogio por su valor acreditado. Adelantó maneras cuando, estando embarcado en el portaviones USS Forrestal como piloto del Douglas A-4 Skyhawk, tuvo que escapar de su caza envuelto llamas en la cubierta de vuelo. Tras percatarse de que había un compañero aún en el fuego, volvió para ayudar. La mala fortuna quiso que, por el calor de las llamas, explotara una de las bombas que trasportaba la aeronave, impactando la metralla de lleno en sus piernas y en el pecho, sin conseguir salvar al compañero. El USS Forrestal fue declarado fuera de servicio durante un tiempo por lo que, una vez recuperado de sus heridas, McCain pidió cambio de destino, embarcando en el portaviones USS Oriskany.

Fue en este destino donde le sucedió un hecho que le marcó de por vida. En plena guerra de Vietnam, cuando llevaba a cabo su misión número 23, McCain fue derribado sobrevolando Hanoi. Sufrió nuevamente heridas de consideración, en las piernas y en un brazo, siendo cogido prisionero por el Vietcong. Por circunstancias de la vida, a su padre lo designaron comandante de las fuerzas estadounidenses en Vietnam. Al enterarse, sus captores aprovecharon la ocasión para ofrecerle su liberación, con una clara finalidad propagandística y sacar provecho de ello. Lo sorprendente en este caso es que McCain se negó a aceptar su libertad porque había compañeros que llevaban más tiempo que él prisioneros y no era justo aceptar eso. Y así fue. Ese gesto le costó cinco años y medio de cautividad, en condiciones penosas de tortura y trato denigrante. Un 15 de marzo de 1973, al final de la guerra, fue puesto en libertad. Una cojera le acompañó muchos años y durante el resto de su vida no pudo levantar los brazos por encima de la cabeza. McCain fue condecorado con la Estrella de Plata, la Legión de Mérito la Cruz de Aviación por Servicio Distinguido, la Estrella de Bronce y el mismísimo Corazón Púrpura. Aquí nuestro humilde homenaje.

Como contrapunto diré que el otro día me enzarcé en un debate en redes sociales con un buen amigo. Era sobre si la Unión Europea estaba o no haciendo algo con esto de los inmigrantes en el Mediterráneo. Gran sorpresa cuando le facilité hasta 6 ejemplos de misiones internacionales que la UE ha puesto en marcha para hacer frente a este problema. Operaciones Mare Nostrum, Tritón, EUNAVFOR Med, EUNAVFORMED Sophia, Themis, Poseidón. Y la creación de la Agencia Europea de Fronteras y Costas y la Guardia Europea de Fronteras y Costas FRONTEX. Millones de euros que desde el viejo continente son dedicados a estos menesteres.

Más de 620.000 vidas han sido salvadas en el Mediterráneo desde 2015. Podremos convenir que el problema es enorme y que hay que mejorar, pero no es cierto que no se haga nada. Quede constancia.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Un libro y una película

Mi artículo de este pasado mes de agosto en Gaceta Náutica. Espero que os guste:




A lo largo de los últimos 300 años hemos padecido la leyenda negra en contra de España. Lo peor es que nos hemos creído el relato de nuestros históricos adversarios a pesar de que faltan a la verdad de forma palmaria.


Está claro que el hecho del descubrimiento de América y la forja de todo un imperio por parte de la corona española no fue del agrado de las potencias enemigas de la época. Lo épico estuvo en que el modo de enlace entre la España peninsular y la de ultramar eran las rutas de la mar océana.

España hizo un gran esfuerzo en muchos aspectos. No en vano la primera universidad en el continente americano fue la de San Marcos en Perú, que data del año 1551. Fue también en tierras del actual Perú donde en 1553 el marqués Francisco de Carabantes decidió trasladar cepas de vid de las Islas Canarias, convirtiéndose en la primera región del continente americano en cultivar y producir vinos y aguardientes, como el que actualmente conocemos como pisco peruano.

La sanidad pública también tuvo sus hitos, con campañas lideradas por nuestra Armada, que buscaban la mejora de la calidad de vida de sus gentes. Quiero destacar la del doctor y marino alicantino Francisco J. Balmis y Berenguer quien, en 1803, partió del puerto de La Coruña a bordo del navío María Pita para llevar la vacuna de la viruela hacia el continente americano. Lo sorprendente de la historia es que, al no existir en aquel momento ningún método que permitiera «guardar» o preservar el virus vacunal, se hizo acompañar en la expedición de 150 niños, de los cuales 25 llevaban la vacuna inoculada, haciéndola pasar de un niño a otro durante los meses que duró el viaje para mantener la cepa viva. 

El doctor y marino Francisco J. Balmis y Berenguer llevó en barco la vacuna de la viruela al continente americano

El María Pita navegó de este modo a San Juan de Puerto Rico, La Guaira, Puerto Cabello, Caracas, La Habana, Mérida, Veracruz y la Ciudad de México, llegando la vacuna luego a lugares tan lejanos como Texas o Nueva Granada. Las crónicas cuentan como posteriormente, en 1805, arribó a Manila el navío Magallanes, al mando del capitán de fragata Ángel Crespo, portando la anhelada vacuna.

Para poner la leyenda negra en su sitio ha nacido un libro. Su autora es Elvira Roca Barea y se titula «Imperiofobia y leyenda negra». No tiene desperdicio pues nos provee de los argumentos contundentes con los que silenciar a la gente que habla por boca de mantras que nada tienen que ver con la realidad de lo acontecido. Lo recomiendo encarecidamente.

MARCIAL EN EL RECUERDO 

Cambiando de tercio, como contrapunto y aprovechando este foro que me brinda Gaceta Náutica, mencionar que hace pocas semanas tuvo lugar el XL Trofeo Regata de las Fuerzas Armadas. Me viene al recuerdo nuestro querido almirante Marcial Sánchez-Barcáiztegui, gran impulsor de la vela en las islas desde su posición de presidente de la Comisión Naval de Regatas de la Armada en Porto Pi. Recuerdo también su clásica mención, en cada entrega de trofeos anual, de la hazaña de la que ahora se cumplen 78 años. Me refiero a Dunkerque, cuando en plena Segunda Guerra Mundial, entre el 27 de mayo y el 4 de junio de 1940 y ante el avance del ejército alemán, más de 300.000 soldados aliados -entre ingleses, franceses, polacos, belgas y holandeses- tuvieron que ser rescatados de las playas y los espigones de la costa francesa.

Lo relevante de esta ocasión es que la evacuación masiva se hizo a bordo de cientos de embarcaciones de recreo de todo tipo que, comandadas por sus propietarios y patrones civiles, se sumaron a los escasos buques de la Royal Navy que pudieron acudir en su auxilio. Imaginen lo que aquello debió ser en términos de movilización social desde la perspectiva de los clubes náuticos y marinas civiles de la zona. Increíble. Una película reciente rememora ese hecho histórico. Quede en nuestro recuerdo la cita del querido almirante.

lunes, 20 de agosto de 2018

Una Defensa sin complejos



Mi último artículo en Tribuna de El Mundo de Baleares del pasado 18 de agosto:






En nuestra piel de toro lo militar es tabú y estar en contra de cualquier gasto en defensa es una bandera de la progresía. Por eso el actual presidente no electo decidió ir a la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN anunciando que de subir el gasto en Defensa hasta el 2% del PIB, comprometido por el Gobierno de Mariano Rajoy, nada de nada. Enésimo mensaje en código marketing político en estas semanas que lleva en el cargo.


Menudo rapapolvo tuvo que vivir en la sala de reuniones, rodeado de los jefes de los 29 países aliados, con la intervención del presidente Trump para que, al salir, dijera que mantenía el compromiso de España de llegar a ese 2% del PIB en gasto de Defensa.

El choque con la realidad produce estas cosas. No podemos formar parte de un club y luego no querer atender las cuotas según el peso de cada país. El presidente yanqui en esto tenía razón, pues con 29 miembros, ellos solos están pagando entre el 50% y el 75% de la factura. A nuestro presidente le quedó bien clarito tras la reunión.

La Defensa no es ajena a las modas de lo políticamente correcto. En esta época de la postverdad, de los bulos (fake news los llaman), la percepción de cómo son las cosas pasa por encima de lo que realmente son.

Ejemplo de ello es la polémica del artículo publicado en un medio escrito nacional, poniendo en mala posición a nuestra Industria naval y a nuestra Armada por el proyecto del submarino S80. Una clara manipulación periodística que afirmaba que, debido a la modificación del proyecto y aumento de la longitud del submarino, ahora se debía hacer una inversión multimillonaria para alargar los muelles. Si bien es cierto que el proyecto ha pasado por vicisitudes técnicas no deseadas, no es menos cierto que esta falsedad se desmiente por las propias publicaciones de la Armada, pues la revista de Marina ya hablaba de esas obras en 2009, y por periodistas independientes entre los que destaca Matthew Bennet, que en Twitter desmontó esa falacia.

A pesar de ello la bulo-noticia se hizo viral en contra de España, como ejemplo de supuesta chapuza nacional, empezando por los tabloides británicos con claro interés en que los astilleros españoles no consigan consolidar su posición en los contratos internacionales. No aprendemos de la historia. Las vicisitudes vividas en su día por Isaac Peral, Narciso Monturiol o Antonio Sanjurjo en sus prototipos de submarinos, no nos hacen reflexionar sobre el reto que se está sacando adelante con este proyecto del S80, exponente de lo que supone en desarrollo de I+D+I cien por cien español.

El S80 sin duda es el salto de España en este mercado mundial, donde la nueva plataforma propulsora supondrá toda una revolución, pues será el mejor submarino oceánico de propulsión convencional, dotado del sistema más silencioso existente y acercándolo mucho a las capacidades propias de los de propulsión nuclear, sin serlo. Recuerden que, después de una nave espacial, el submarino es el sistema más complejo que existe.

Muchos obvian todo esto y piensan que el gasto en Defensa es comprar escopetas, balas y bombas. Pero las cosas no son tan simples. El gasto en Defensa es invertir en tecnología, en desarrollo, en industria; es construcción naval, aeronáutica, espacial, de comunicaciones, de sistemas, etc.

Son múltiples los inventos que nacen del mundo militar: unos tan sencillos y comunes como el reloj de pulsera, el bolígrafo o la propia gabardina, a los más sofisticados como el ordenador, internet, la construcción de vehículos pesados en serie, las técnicas de medicina y cirugía más punteras empleadas hoy día en traumatología, la epidural, los procedimientos de intervención en emergencias, los protocolos de evacuación de heridos en situaciones de catástrofe natural, etc. Son todo ello ejemplos claros de lo que realmente supone el concepto Defensa, de claro beneficio para la sociedad civil en general y que es sorprendentemente rechazada -entiendo que por ignorancia- desde ciertos sectores autodenominados como de «progresía política».

Y no olvidemos otro aspecto: el mundo no es perfecto, hay gente buena y gente que no lo es. Por eso como sociedad hemos de tener una capacidad suficiente de defender los criterios democráticos y los intereses de España allá donde sea necesario.

Dejémonos de demagogias y seamos realistas. Apostemos por ello, apostemos por la Defensa. Así seremos más útiles a nuestra sociedad, a nuestros aliados y al mundo.



El enlace digital del artículo:


http://www.elmundo.es/baleares/2018/08/18/5b77eba6e5fdea85538b45c0.html



Pues eso

-Artículo de Opinión Política/ diario digital "Mallorca Confidencial"-   El autor. Soy de los que piensa que siempre hay que trill...